¿Qué es la potencia eléctrica contratada?

En esta guía vamos a explicarte todo lo que tienes que saber acerca de la potencia contratada. Conoce qué es y cómo se calcula. De esta forma, podrás conocer la cantidad exacta de potencia que necesitas, y así pagar menos en la factura de la luz.

Cada vez son más las personas que se preocupan por conocer qué es la potencia contratada. Y no es de extrañar. Aprender a calcularla puede ayudarte a ahorrar, y mucho, en la factura de la luz.

Ahora bien, ¿qué es exactamente la potencia contratada? Por dar un paralelismo, podríamos decir que se trata del “ancho de banda” de tu instalación eléctrica. Es decir, se corresponde con la cantidad de electrodomésticos que puedes utilizar en un mismo momento (lo que depende también de la potencia eléctrica de cada uno). No obstante, más allá de esta “definición”, conviene aprender a calcular la potencia contratada, conocer qué es el factor de simultaneidad o lo que cuesta cambiar de potencia contratada. Y estas cuestiones (y otras adicionales) las explicamos, a continuación.


Podemos decir que la potencia contratada es la unidad que limita el número de aparatos que una vivienda puede tener conectados simultáneamente a la red eléctrica. De ahí que, cuando la potencia utilizada (en un mismo momento) supera la contratada, salte el interruptor de Control de Potencia (ICP).

La potencia contratada se expresa en kilovatios (KWh), y afecta directamente al importe que pagas a tu comercializadora en concepto de potencia contratada (popularmente conocido como término fijo).

Con carácter general, se puede establecer una recomendación a la potencia que necesita contratar una vivienda, dependiendo de dos criterios básicos: el tamaño de la vivienda y su equipamiento:

Tamaño Básico Medio Alto
Hasta 60m² 3 kW 3,45 kW 4,6 kW
Hasta 90m² 3,45 kW 4,6 kW 5,75 kW
Hasta 140m² 4,6 kW 5,75 kW 6,9 kW
Superior 140m² 5,75 kW 6,9 kW 8,05 kW

Por lo tanto, conviene repasar la potencia contratada, para conocer si esta es superior a la que realmente necesitas. Y, en caso afirmativo, puedes reducir dicha potencia y pagar menos en la factura de la luz. Eso sí, todavía faltan un par de cuestiones por explicar, empezando por cómo calcular tu potencia contratada.

Cómo calcular la potencia eléctrica recomendada en una vivienda

Desde octubre del 2018, los usuarios pueden contratar la potencia eléctrica en escalones de 0,1 kW. Hasta entonces, era obligatorio para los consumidores ajustarse a los tramos de potencia normalizada establecidos por el Gobierno.

Sin embargo, gracias a la desregulación de este sector y su progresivo avance, las viviendas tienen cada vez más opciones y tarifas de electricidad, de forma que, a día de hoy, no es para nada complicado encontrar una tarifa que se ajuste a la perfección a las necesidades del usuario (especialmente si utilizas un comparador de tarifas como el que ofrecemos desde Comparazona).

En cualquier caso, gracias a la modificación ya mencionada, los consumidores gozan de libertad para ajustar con mayor precisión la potencia contratada a la que realmente necesitas, gracias a lo que se puede conseguir ahorrar en la factura de la luz.

No obstante, ¿cómo puedes calcular correctamente la potencia mínima recomendada para cubrir la demanda eléctrica de tu vivienda?

A continuación, vamos a explicarte algunas de las herramientas que puedes utilizar para estimar la potencia eléctrica que necesitas:

1.      Calculadora de potencia eléctrica

La primera herramienta son las calculadoras de electricidad, que puedes utilizar para conocer la potencia contratada mínima que necesita tu vivienda. Para ello, se tienen en cuenta factores como el tamaño de la vivienda, los electrodomésticos contratados o el número de personas que viven en esta.

2.      Contador de luz inteligente

Otra alternativa son los contadores de luz inteligentes o digitales, que pueden ayudarte a medir y registrar tu curva de carga. En otras palabras, conocer cómo se reparte el consumo eléctrico de tu vivienda a lo largo del día.

Accediendo a un contador inteligente y consultando estos datos, es posible conocer la potencia máxima que tu vivienda ha llegado a requerir. De esta forma, si la potencia máxima que ha requerido tu vivienda no ha alcanzado la potencia máxima contratada, podrás reducir esta, y así pagar menos en la factura de la electricidad.

Para ello, recuerda que tienes que fijarte en los kW contratados.

Ahora bien, ¿y si nuestra instalación ha demandado una potencia superior a la contratada? En este caso, lo lógico podría parecer aumentar tu potencia contratada. No obstante, esta no tiene por qué ser la mejor alternativa. Comprueba si tu instalación ha demandado más potencia en alguna ocasión concreta, o si esto se produce de manera regular. En este último caso, si sería recomendable incrementar los kW (lo que te supondrá, eso sí, incrementar el precio de tu factura eléctrica). Por el contrario, si solamente has sobrepasado la potencia contratada en momentos puntuales, lo recomendable es que lleves a cabo pequeños ajustes en tus hábitos de consumo, como puede ser comenzar a poner algunos electrodomésticos como la lavadora por la noche.

¿Dónde puedo consultar mi histórico de consumo? Para consultar tu curva de carga tan solo tienes que acceder al área de clientes de la comercializadora con la que tengas contratada la electricidad. O bien hacerlo a través de la plataforma habilitada por tu distribuidora eléctrica.

3.      Monitores de consumo

La tercera alternativa es utilizar un monitor de consumo, utilizado para registrar y consultar tu curva de carga, que recordamos sirve para conocer cómo se reparte el consumo eléctrico de tu vivienda a lo largo del día.

Al igual que lo señalado con los contadores digitales, los monitores de consumo te ayudarán a conocer si debes reducir los kW contratados.

4.       Técnico Electricista

La última alternativa para calcular la potencia eléctrica recomendada para tu vivienda es hacerlo a través de los técnicos electricistas. Básicamente, consiste en contratar los servicios de un experto, que te ayudará a calcular la potencia máxima que necesitas.

Para ello, al igual que ocurre con las calculadoras eléctricas, se tienen en cuenta los siguientes factores:

  • El tamaño de tu vivienda.
  • Las personas que habitan en esta.
  • El equipamiento instalado y su previsión de uso.
  • El tipo de instalación y la eficiencia energética de la misma.

La alternativa económica a los técnicos electricistas son las calculadoras eléctricas, cuya finalidad es la misma, con la salvedad de que pueden ser menos exactas que los expertos en esta materia.

Cómo calcular manualmente la potencia mínima recomendada

Las anteriores alternativas te ayudarán a conocer la potencia máxima que debes contratar. No obstante, ¿cómo puedo conocer la potencia mínima que requiere mi vivienda?

Para conocer este dato, tan solo es necesario sumar las potencias nominales de los equipos eléctricos de mayor consumo que suelas utilizar de forma simultánea.

¿Qué es la potencia nominal?

La potencia nominal es la potencia máxima demandada por un dispositivo eléctrico que está funcionando a máximo rendimiento. A continuación, ofrecemos las potencias nominales de algunos de los electrodomésticos más utilizados. No obstante, estas potencias son orientativas, pues dependiendo de la marca o modelo de electrodoméstico que tengas en tu vivienda, dicha potencia puede variar.

¿Cuánta potencia consumen los electrodomésticos?

  • Nevera: 250 – 350 W
  • Microondas: 900 – 1.500 W
  • Lavadora: 1.500 – 2.200 W
  • Lavaplatos: 1.500 – 2.200 W
  • Horno: 1.200 – 2.200 W
  • Aire acondicionado: 900 – 2.000 W
  • Calefacción eléctrica: 1.000 – 2.500 W
  • Televisión: 150 – 400 W

Una vez obtenida la potencia instalada, toca aplicar lo que se conoce como factor de simultaneidad (ten en cuenta que nunca se utilizan todos estos electrodomésticas simultáneamente).

¿Qué es el factor de simultaneidad?

El factor de simultaneidad hace referencia a la relación que existe entre la potencia contratada y la potencia eléctrica instalada, siendo la potencia instalada la suma de las potencias nominales de los equipos conectados a la instalación.

La potencia contratada tiene un valor máximo de 1, que equivale con la puesta en marca de todos los dispositivos conectados a la instalación de manera simultánea. En otras palabras, si tienes conectados a la vez todos los dispositivos, el factor de simultaneidad es igual a 1.

No obstante, un factor de simultaneidad de 0,2 se corresponde con un grado de utilización de electrodomésticos reducido, mientras que un 0,3 se considera como un grado elevado.

Por otro lado, si tienes una rutina diaria bien definida, es importante que agrupes los electrodomésticos y dispositivos eléctricos que suele utilizar simultáneamente, y que posteriormente calcules la potencia mínima para cada conjunto. De esta forma, podrás conocer no solo la potencia máxima que necesitas contratar, sino ajustar esta a una demanda inferior que se corresponda con la disminución del precio en la factura de la luz.

Ahora bien, como desventaja, cabe destacar que este método no es el más preciso, a diferencia de las anteriores 4 alternativas que te hemos planteado. Y esto se debe, entre otras cosas, a que los equipos instalados en una vivienda no siempre funcionan al 100% de su capacidad. Por ejemplo, una lavadora consume menos potencia funcionando a 30º que puesta en marcha a 50.º

En definitiva, la principal de calcular el factor de simultaneidad ha de ser realizar pequeñas modificaciones en tus hábitos de consumo, o bien valorar si una tarifa de discriminación horaria se ajusta más a tus necesidades que otra que no discrimine por horas.

Cómo calcular el precio de la potencia contratada

Ahora ya sabes cómo calcular la potencia contratada (además te hemos presentado diferentes formas de hacerlo). Por lo tanto, el último paso consiste en conocer la relación entre dicha potencia y el precio de tu factura.

Para calcular el precio de la potencia contratada, tienes que tener en cuenta los kW contratados, el precio del término de potencia fijado por tu compañía eléctrica y los días que componen el periodo de facturación.

Si no conoces cuánta potencia eléctrica tienes contratada, puedes consultar dicho dato en tu recibo eléctrico bajo los títulos “Datos del Suministro” o “Datos del Contrato”.

Fórmula para calcular el precio de la potencia contratada

Potencia contratada = kW contratados * término de potencia * periodo de facturación

La potencia contratada también sirve para determinar cuál es tu peaje de acceso a la red eléctrica y el coste regulado por el Ministerio de Industria recaudado (que tiene como objetivo sufragar los costes derivados del uso y mantenimiento de las redes de transporte y distribución).

¿Cuánto cuesta cambiar la potencia contratada?

Como ya habrás podido comprobar, no todas las ofertas son igual de atractivas. De ahí la importancia de acceder a un comparador de tarifas como el ofrecido por Comparazona (que muy pronto estará disponible).

Ahora bien, supongamos que has realizado los cálculos pertinentes, y que quieres reducir o ampliar tu potencia contratada. ¿Te supondrá algún coste hacerlo?

Para disminuir la potencia eléctrica suscrita es necesario abonar los derechos de enganche, cuyo coste es de 9,04€ + IVA.

Por otro lado, si lo que deseas es incrementar la potencia contratada, primero has de tener en cuenta que esta no puede superar la potencia máxima admisible reconocida en tu Certificado de Instalación Eléctrica. Por lo tanto, para poder solicitar una potencia superior, es necesario que solicites un nuevo boletín eléctrico. Además, tienes que hacer abonar los siguientes conceptos (derechos de acometida) a tu distribuidora, responsable de la gestión:

  • Extensión: 17,37 €/kW + IVA
  • Acceso: 19,70 €/kW + IVA
  • Enganche: 9,04€ + IVA

A modo de conclusión, recordamos que, antes de modificar tu potencia contratada, te asegures de que los kilovatios que deseas contratar son los que realmente necesitas, pues, como norma, esta gestión solo puede solicitarse una vez al año. Y, por último, recuerda que puedes encontrar mucha más información como esta en nuestro blog.